No podía dejarlo ir solo, no de nuevo y menos sabiendo como
se sentía, que bien me puede sonreir pero por dentro las
cosas no son tan alegres...¿Cuantas veces no me había
pasado eso?
No quería irme a la cama sabiendo que a unos cuantos
kilometros en esta ciudad se encontraría el en la suya con un
nudo en la garganta, nudo que no podía desatar y tendría que
tragarselo, solo...
Fué mejor envolverlo en mis brazos, sabía que era lo que el
necesitaba, el bien podía saber que no estaba solo, pero
aveces no basta con saberlo, tambien es necesario sentirlo, el
tenerlo tan cerca de mi... me hace sentir que escucho sus
pensamientos, siento su dolor y es entonces cuando las
lágrimas caen y se llena un poco mas ese vacío o al menos
esa era mi intención...
Comprendí lo que sentía, lo sentí, sentí como temblaba al
momento que sus lágrimas caían y dejé las mias caer... me
duele que sufra, sin embargo me tranquiliza que no está solo.